El gym no me cambió el cuerpo, me cambió a mí.
Fui el gordito gracioso, el que usaba el humor para que no le dolieran las cosas. Me obsesioné con cómo me veía, perdí la confianza y me volví callado por años. Hago esto porque sé exactamente cómo se siente estar del otro lado, y sé el camino para salir.

Si después de usar los recursos te queda una duda, o quieres que alguien mire tu caso concreto, escríbeme y hablamos.
O escríbeme directo por Instagram.